Las autoridades españolas investigan a varias jóvenes dominicanas apresadas en un grupo de 17 personas que traficaba con cocaína introducida desde Suramérica.
Estas mujeres criollas que vivían en Cataluña se trasladaban a República Dominicana, desde donde transportaban la droga oculta en sus equipajes de mano hacia Barcelona, España.
Entre otros métodos, la red de narcotráfico también utilizabas paquetes postales e infiltraba “correos “entre los peregrinos que se dirigían desde Latinoamérica al Santuario de Lourdes, en Francia, desde donde se trasladaban en autobús hasta Barcelona.
