
El cadáver, de sexo aún no determinado, sin cabeza y sin piernas, fue rescatado en las aguas de la Hidroeléctrica Brazo Derecho, por varios empleados de esa compañía, envuelto en un saco de nylon blanco amarrado con alambre a un tronco de un árbol.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencia Forenses (INACIF) para los fines correspondientes.
