DOHA, Qatar. – Mientras altos funcionarios qataríes se reunían con el primer ministro del país para discutir una salida diplomática al conflicto entre Irán e Israel, una llamada del Ministerio de Defensa interrumpió las conversaciones: misiles iraníes se dirigían hacia el Golfo.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed Al-Ansari, confirmó que el ataque —el primero en el Golfo en el actual conflicto— tomó por sorpresa a las autoridades qataríes, justo cuando la residencia del primer ministro temblaba por las primeras intercepciones de defensa aérea.
El impacto del ataque sacudió a toda la región. Países como Bahrein y Kuwait activaron planes de emergencia, mientras que en Dubai y Abu Dhabi se registraron compras masivas de última hora y reservas anticipadas de vuelos. En Doha, la tensión alcanzó su punto máximo: ciudadanos estadounidenses y británicos recibieron órdenes de buscar refugio, y tropas estadounidenses fueron evacuadas de la base Al Udeid, principal centro militar de EE.UU. en la región.
Ataque iraní a base de EE.UU. en Qatar: 19 misiles interceptados
A las 7:00 p.m. del 23 de junio, el sistema de defensa qatarí detectó el lanzamiento de 19 misiles iraníes dirigidos a Al Udeid. Según Al-Ansari, siete misiles fueron interceptados sobre el Golfo, once sobre Doha y uno impactó en una zona deshabitada de la base, causando daños mínimos.
Las fuerzas armadas de Qatar, en coordinación con EE.UU. pero bajo dirección qatarí, activaron baterías de misiles Patriot y desplegaron 300 militares para repeler el ataque. El entonces presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que 14 misiles fueron disparados desde Irán.
Pese a recibir inteligencia anticipada desde Washington, Qatar no fue advertido directamente por Irán, aunque los funcionarios locales sabían que una represalia era posible tras los ataques de EE.UU. a instalaciones nucleares iraníes.
Irán insiste que no atacó directamente a Qatar
Tras el ataque, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que Teherán no pretendía dañar a Qatar ni a su población. El Consejo de Seguridad Nacional iraní calificó el ataque como “no peligroso para nuestro país hermano y amigo”.
Sin embargo, Al-Ansari rechazó cualquier insinuación de que Qatar hubiera permitido el ataque como parte de una estrategia geopolítica. “No pondríamos en peligro a nuestra gente por ningún interés político”, subrayó. “Esto fue una completa sorpresa”.
Doha, clave en la negociación del alto el fuego
Minutos después del ataque, Trump contactó al emir Tamim bin Hamad Al Thani, comunicando que Israel estaba dispuesto a aceptar un alto el fuego si Irán también lo hacía. Así, Doha asumió un papel central en la mediación.
El jefe negociador qatarí, Mohammed Al-Khulaifi, abrió un canal directo con Teherán, mientras el primer ministro de Qatar dialogaba con el vicepresidente de EE.UU., J. D. Vance. Según Al-Ansari, “se logró un acuerdo” esa misma noche.
“Pudimos haber respondido con fuerza o habernos negado a negociar, pero optamos por dar una oportunidad a la paz”, dijo el vocero qatarí. Horas más tarde, Trump anunció un alto el fuego entre Irán e Israel a través de redes sociales.
