
La próxima elección presidencial marca el panorama político actual en Francia, donde el presidente, François Hollande, goza de un magro 13% de aprobación y todas las encuestas proyectan que será derrotado en la primera ronda.
A la derecha, la oposición organizará por primera vez una primaria, prevista para el 20 y 27 de noviembre. El expresidente Nicolas Sarkozy, vencido en 2012 por Hollande, no ha declarado abiertamente su decisión de presentarse pero parece claro que desea volver al Palacio del Elíseo.
En tanto, la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional (FN), ya entró en en liza en modo de campaña y encabeza los sondeos para la primera vuelta, aunque ninguna encuesta la coloca como ganadora en la segunda.
