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Líder supremo de Irán convoca marchas masivas por aniversario de la Revolución en desafío a EE.UU

En medio del aumento de las tensiones con Estados Unidos, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, convocó a la población a participar de forma masiva en las marchas por el 47.º aniversario de la Revolución Islámica, y aseguró que la presencia ciudadana en las calles debe servir para “decepcionar al enemigo” y obligar a los adversarios del país a retroceder.

El llamado fue realizado a través de un mensaje televisado dirigido a la nación, en el que Jameneí recordó que la revolución de 1979 permitió a Irán liberarse de la injerencia extranjera, la cual —afirmó— persiste en su intento de restaurar el antiguo orden. En ese contexto, destacó que las movilizaciones anuales representan un hecho único a nivel mundial por su masividad y constancia a lo largo de los años.

“El Día de la Independencia y el Día Nacional de Irán se celebran cada año con concentraciones multitudinarias en todo el país, algo que no se observa en ninguna otra nación”, subrayó el líder supremo.

Jameneí sostuvo que estas manifestaciones envían un mensaje de fortaleza al mundo y obligan a retroceder a quienes “ambicionan” la República Islámica y los intereses del pueblo iraní. Asimismo, enfatizó que el poder nacional no depende únicamente del armamento militar, sino de la voluntad, la resiliencia y la determinación de la sociedad.

En esa línea, instó a los iraníes a mantener la unidad, la firmeza y la motivación frente a lo que calificó como las “tentaciones del enemigo”, reiterando que mientras los adversarios no se sientan desalentados, la nación seguirá expuesta a presiones y amenazas externas.

El líder supremo también expresó su deseo de que los jóvenes iraníes continúen avanzando en áreas como la ciencia, el desarrollo material y espiritual, la moral y el compromiso social, como forma de honrar al país.

Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre Irán y Estados Unidos, que se intensificó a comienzos de enero tras las advertencias del presidente Donald Trump sobre una posible intervención militar. Aunque las protestas internas en Irán disminuyeron, Washington mantuvo la presión, centrando sus críticas en los programas nuclear y de misiles de Teherán.

Por su parte, Irán ha advertido que cualquier error de cálculo por parte de quienes intenten atacarlo provocará una respuesta contundente. En ese marco, la semana pasada se celebró en Mascate, Omán, la primera ronda de contactos indirectos entre EE.UU. e Irán sobre la cuestión nuclear, con la mediación del canciller omaní, Badr bin Hamad Al Busaidi.

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