
«Para nosotros es inexplicable», dijo Spohr en el aeropuerto de Fráncfort (oeste), tras guardar un minuto de silencio junto con los empleados del grupo, casa matriz de Germanwings».
«El avión era técnicamente irreprochable y los dos pilotos, experimentados«, añadió.
El accidente del vuelo que cubría el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf causó el martes 150 muertos.
