México y EE.UU. alcanzan acuerdo para entrega mínima anual de agua y evitan alza de aranceles
Ciudad de México / Washington.– México y Estados Unidos alcanzaron este martes un acuerdo mediante el cual el Gobierno mexicano se compromete a enviar una cantidad mínima anual de agua al país vecino, poniendo fin a meses de negociaciones y evitando la amenaza de un aumento arancelario por parte de Washington.
El pacto establece que México entregará al menos 350,000 acres-pie de agua cada año a Estados Unidos durante el actual ciclo de cinco años. Un acre-pie equivale al volumen necesario para cubrir un acre de terreno con un pie de profundidad.
El acuerdo surge luego de que el presidente estadounidense Donald Trump advirtiera que impondría un arancel adicional del 5 % a las importaciones mexicanas si no se incrementaban las entregas de agua, especialmente hacia el estado de Texas.
Ajuste al Tratado de Aguas de 1944
El compromiso representa un cambio relevante respecto al Tratado de Aguas de 1944, que obliga a México a entregar 1.75 millones de acres-pie cada cinco años provenientes de seis afluentes compartidos. Aunque el promedio anual coincide con lo ahora pactado, Estados Unidos había criticado que México concentrara las entregas al final del ciclo, afectando a los agricultores texanos en los primeros años.
Con este nuevo esquema, las entregas se realizarán de forma más equilibrada y constante, reduciendo la acumulación de deuda hídrica.
A cambio, Estados Unidos continúa suministrando a México mayores volúmenes de agua desde otras fuentes ubicadas al oeste de la frontera común.
Reacciones oficiales y contexto interno
Las secretarías mexicanas de Relaciones Exteriores, Medio Ambiente y Agricultura confirmaron el acuerdo mediante un comunicado conjunto, en el que señalaron que México garantizó la entrega de una cantidad mínima anual acordada por ambos países, aunque sin precisar cifras.
En Washington, el acuerdo fue celebrado como un logro diplomático. Sin embargo, en México el tema genera tensión, especialmente entre agricultores del norte del país, que enfrentan severas condiciones de sequía.
En Tamaulipas, estado fronterizo con Texas, productores han advertido que la escasez de agua ha obligado a algunos a suspender la siembra de cultivos en las últimas semanas.
El acuerdo se concretó tras una conversación telefónica sostenida la semana pasada entre Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ya había adelantado en diciembre que su Gobierno buscaría cubrir la deuda hídrica pendiente.

