
Al pronunciar el discurso central, Reynoso destacó que las fiscalías comunitarias que instala su gestión buscan fortalecer la paz social y facilitar el acceso a la justicia a los ciudadanos. “Con la inauguración de esta fiscalía comunitaria, la actual gestión de la Procuraduría General de la República reafirma su compromiso con la construcción de una sociedad cada vez más segura, más justa y más humana”, dijo.
El acto de inauguración realizado este martes contó con la presencia de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful; la gobernadora de la provincia Espaillat, Patricia María Muñoz Salcedo, y el senador Carlos Gómez. También, del presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa, y del director central de Prevención de la Policía Nacional, general Ernesto Rafael Rodríguez García.
Además, el procurador adjunto Wilson Camacho, titular de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público; la procuradora de corte Jessica Ramírez Ulloa, titular de la Procuraduría Regional de La Vega, y el procurador fiscal titular de Espaillat, Yorelbin Rivas Ferreras.
La procuradora general sostuvo: “Dicen que la justicia, para ser justicia debe ser oportuna. Pero yo agregaría algo más: para la justicia ser verdadera y oportuna, la justicia debe ser próxima, debe vivir en las comunidades, debe ser una justicia de la gente y para la gente”.
“Por mucho tiempo la organización territorial de esta zona, su ubicación geográfica, nos impuso una barrera silenciosa, y, ¿por qué no decirlo?, dolorosa”, indicó.
“Todos los que estamos aquí sabemos lo que significaba para un residente de Gaspar Hernández, de sus comunidades, tener que realizar un trámite legal, poner una denuncia o dar seguimiento a un caso, teniendo que trasladarse hasta la sede central (en Moca), significa recorrer aproximadamente 64 kilómetros que nos separan de la sede central”, añadió.
“Y no son solo 64 kilómetros de distancia, son horas de viaje, son gastos de transporte que muchas familias no siempre pueden costear; sobre todo, el desgaste emocional de sentir que la solución de sus problemas está lejos, que el acceso a la justicia no resulta oportuno, que deben ir hasta allá, a la capital de la provincia, no aquí, donde se generó el conflicto o la necesidad de la tutela del derecho”, expresó, al tiempo de expresar “en lo que respecta al Ministerio Público, esa distancia a partir de hoy, esa distancia se acabó, se eliminó”.
“Gaspar Hernández no es un municipio pequeño; no es cualquier municipio, es un pulmón económico y social de la laboriosa y productiva provincia Espaillat. Estamos hablando de una comunidad vibrante de más de 57,000 habitantes, una tierra de gente trabajadora, que impulsa el turismo en nuestra costa Atlántica”, manifestó.
Destacó que una comunidad con esa fuerza y esa identidad tenía que superar la condición de ser “usuario remoto” del sistema de justicia. “Por estas razones, la inauguración de esta Fiscalía en Gaspar Hernández, que quisimos que fuera digna y moderna”, señaló.
Adelantó que, en la fiscalía, ubicada en la calle la calle Independencia, núm. 53, en el Edificio Consuelo Fernández, se instalará un centro de mediación de conflicto y un salón que, además, estará a disposición de la población para cualquier actividad relacionada con la paz social de las comunidades.
La titular del Ministerio Público destacó que el objetivo de su gestión con las fiscalías comunitarias siempre será avanzar en la implementación del modelo de Justicia Centrada en las Personas, que en la práctica significa escucha activa. “Que cuando una mujer venga a denunciar violencia no encuentre a un burócrata llenando un formulario, sino a un servidor público que entienda su dolor y proteja su dignidad”, dijo.
“Que los conflictos de Veragua, de Joba Arriba o de Villa Magante se resuelvan aquí, con fiscales que conocen a las comunidades, la cultura, el terreno y la realidad de estas calles”, sostuvo.
Igualmente, manifestó que significa calidad humana, que sea conocida por la confianza que inspira su servicio.
“Hay una frase que resume nuestra misión de hoy: ´La justicia no se trata de expedientes, se trata de vidas´”, recordó.
“Detrás de cada folio, de cada denuncia, hay una familia esperando paz, hay una víctima esperando reparación, hay una sociedad esperando orden”, añadió Reynoso.
Al bendecir el acto, el diácono Andrés Minaya Urbí, de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, recordó al Ministerio Público que la Iglesia católica tiene sus puertas abiertas a los comunitarios y a los fiscales para apoyar cualquier solución en los conflictos y respaldar la paz social de todos.
También, el fiscal titular de Espaillat, Yorelbin Rivas, destacó, al dar la bienvenida a los presentes, que la Fiscalía Comunitaria de Gaspar Hernández “simboliza el compromiso de la magistrada Yeni Berenice Reynoso con la gente, con la justicia cercana, accesible y humana, y la manifestación palpable de un Ministerio Público centrado en las personas”.
En el acto participaron el alcalde de Gaspar Hernández, Abelito Suriel; el director de la Junta Distrital de Veragua, Luis Canel Ureña, y otras autoridades locales de las distintas demarcaciones.
También, el procurador adjunto Osvaldo Bonilla, titular de la Dirección de Asistencia Jurídica Internacional, Extradiciones y Derechos Humanos del Ministerio Público, y la procuradora de corte Danissa Cruz, directora de Derechos Humanos del Ministerio Público. También, estuvieron invitados la magistrada Esther Puntier, presidenta de la Sala Penal de la Cámara Penal del Distrito Judicial de Espaillat; el magistrado Luis Diloné, presidente del Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Espaillat, y el magistrado Anderson Cuevas Mella, juez de la Instrucción de esa provincia.
