Minneapolis, EE. UU. – Un tribunal celebrará este miércoles una audiencia relacionada con la demanda presentada por el estado de Minnesota y las Ciudades Gemelas de Minneapolis–Saint Paul contra la administración del presidente Donald Trump, en la que se impugna la operación federal de control migratorio conocida como Operación Metro Surge, calificada por los demandantes como una “invasión federal”.
La acción legal busca una orden judicial que detenga las operaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en la región, alegando que las Ciudades Gemelas han sido blanco de la ofensiva migratoria debido a sus políticas de santuario, que limitan la cooperación con las autoridades federales en materia de inmigración.
Renuncias y tensión institucional
La audiencia se produce en medio de la renuncia de al menos media docena de fiscales federales en Minnesota, presuntamente en desacuerdo con presiones de la Casa Blanca sobre la forma de conducir la investigación del tiroteo mortal de Renee Good, una ciudadana estadounidense y madre de tres hijos, ocurrido la semana pasada a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, los fiscales se opusieron a redirigir la investigación desde el uso de la fuerza del agente hacia la víctima, su familia y personas vinculadas a las protestas. Entre los funcionarios que dimitieron figura Joseph Thompson, fiscal con experiencia en investigaciones de alto perfil político.
Sin investigación federal por derechos civiles
El subsecretario de Justicia adjunto, Todd Blanche, informó que el Departamento de Justicia no considera que existan pruebas suficientes para abrir una investigación penal por violaciones a los derechos civiles contra el agente involucrado en el tiroteo. Esta decisión fue criticada por la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, y por el jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara.
No obstante, el FBI mantiene abierta su propia investigación, aunque se ha impedido la participación directa de autoridades locales.
Refuerzo de agentes federales y reacción de Trump
El comandante de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Gregory Bovino, confirmó el despliegue de cientos de agentes federales adicionales en Minneapolis, elevando la presencia total a cerca de 2.000 efectivos en la zona.
El presidente Trump defendió públicamente a los agentes de ICE, a quienes calificó como “patriotas”, y advirtió que se aproxima “un día de ajuste de cuentas y retribución”, mientras su administración incrementa la presencia federal en la ciudad.
Durante un discurso reciente, Trump anunció además que el Gobierno federal suspenderá los pagos a las ciudades y estados santuario a partir del 1 de febrero, pese a que un juez bloqueó una medida similar el año pasado que afectaba a más de 30 jurisdicciones.
Protestas y enfrentamientos
La muerte de Renee Good desató varios días de protestas en distintos sectores de Minneapolis. En el barrio Powderhorn, agentes federales utilizaron balas de pimienta y granadas aturdidoras para dispersar a los manifestantes. Videos difundidos en redes sociales muestran a oficiales rompiendo la ventanilla de un vehículo y sacando por la fuerza a una mujer durante los disturbios.
Frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple, manifestantes corearon consignas, exhibieron pancartas y trataron de bloquear vehículos que presuntamente transportaban agentes de ICE.
La audiencia de este miércoles podría marcar un punto decisivo en el enfrentamiento legal y político entre el Gobierno federal y los estados que mantienen políticas de santuario, en un contexto de creciente polarización por la política migratoria en Estados Unidos.
