Por Ramón Mercedes
Dorothy Ducore abordó el avión en Dominicana “medio sobá”, y en el trayecto tomó cuatro copas de vino, al parecer chocando con otras bebidas diferentes ingerida anteriormente, que la “convirtió” en isoportable e incontrorable durante el viaje.
La mujer arrojó bocadillos, maldijo a los 144 pasajeros, la mayoría de origen dominicanos, coqueteó con la cabeza de un viajero, una botella de agua la derramó en el piso, pateó el asiento próximo a ella y a un piloto en una de sus piernas, insultó una azafata y expresaba «odio mi vida», «nadie me ama» , pidiendo a todos que se fueran.
Después de eso, los asistentes de vuelo decidieron restringirla poniéndole esposas de plástico. Inicialmente se resistió, luego cedió y posteriormente se safó de ellas.
Por la seguridad de los pasajeros la tripulación decidió aterrizar en el aeropuerto Washington Dulles, en Washington DC y Jef Blue entregó 150 dólares en cupones a cada uno de los pasajeros por el inconveniente del aterrizaje.
