Nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, resultó herido en ataques pero se encuentra estable
Teherán.– El nuevo líder supremo de Iran, Mojtaba Jamenei, resultó herido durante los bombardeos realizados por Estados Unidos y Israel, aunque actualmente se encuentra fuera de peligro, informó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei.
En una entrevista concedida al periódico italiano Corriere della Sera, el vocero de la Cancillería indicó que el dirigente iraní sufrió lesiones, pero su estado es estable.
“Está herido, pero se encuentra bien”, afirmó Baghaei al ser consultado sobre la condición del nuevo líder supremo.
Elección tras la muerte de Ali Jamenei
Mojtaba Jamenei, de 56 años, fue elegido como líder supremo por la Asamblea de Expertos de Iran, luego de la muerte de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, quien falleció durante los ataques israelí-estadounidenses del pasado 28 de febrero.
Según explicó Baghaei, la elección del nuevo líder se produjo conforme a la Constitución iraní, tras evaluar varios nombres dentro del sistema político y religioso del país.
“No sé cuándo pronunciará su primer discurso. Había tres o cuatro nombres para el liderazgo, pero la mayoría de la Asamblea de Expertos lo eligió”, señaló el portavoz.
Herido durante los bombardeos
Medios iraníes y fuentes oficiales indicaron que Mojtaba Jamenei habría resultado herido el primer día de los bombardeos contra Irán, sufriendo lesiones principalmente en las piernas.
De acuerdo con reportes de funcionarios iraníes, el líder supremo permanece consciente y resguardado en un lugar altamente seguro, con comunicaciones limitadas mientras continúa la tensión militar en la región.
Incluso mandos militares israelíes habrían confirmado que Jamenei resultó lesionado durante el inicio de los ataques.
Escalada del conflicto
La actual crisis comenzó cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva militar conjunta contra Irán, con el objetivo declarado de eliminar amenazas provenientes de la República Islámica.
Los ataques provocaron la muerte de Ali Jamenei y de varios altos mandos militares iraníes, lo que llevó a la rápida designación de su hijo como nuevo líder supremo.
En respuesta, Teherán lanzó varias oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases militares estadounidenses en Oriente Medio, intensificando el conflicto en la región.

