Londres/París.– Una intensa ola de calor continúa golpeando a Europa occidental, dejando temperaturas récord en varios países y elevando las alertas sanitarias ante el riesgo que representa el calor extremo para millones de personas.
Los meteorólogos advierten que el episodio podría convertirse en uno de los más severos registrados en junio, con valores históricos en países como Francia, Reino Unido, España y Alemania.
Reino Unido se prepara para temperaturas históricas
Las previsiones indican que el sur de Inglaterra podría alcanzar entre 35 y 38 grados Celsius durante las próximas horas, superando ampliamente el récord histórico de junio en el país, establecido en 35.6 grados Celsius en 1976.
La Oficina Meteorológica británica emitió alertas por calor extremo para gran parte de Inglaterra y Gales debido a las altas temperaturas y a la elevada humedad, factores que aumentan significativamente el riesgo para la salud.
Los expertos explican que el fenómeno está siendo impulsado por una potente cúpula de calor, un sistema de alta presión que atrapa el aire caliente durante varios días, intensificado además por el cambio climático.
Francia enfrenta temperaturas cercanas a los 40 grados
Francia se mantiene como uno de los países más afectados por el fenómeno climático.
Las temperaturas superan en algunas regiones hasta 15 grados los valores normales para esta época del año, mientras que ciudades como París podrían alcanzar los 40 grados Celsius.
Más de la mitad de los departamentos franceses permanecen bajo alerta roja por calor extremo, una situación sin precedentes en el país.
Además, Francia registró una de las noches más cálidas de su historia reciente. En París, los termómetros no descendieron de los 25.5 grados Celsius durante toda la madrugada, dificultando el descanso de la población.
La humedad agrava el riesgo para la salud
Especialistas en medicina y climatología alertan que la combinación de calor y humedad puede resultar especialmente peligrosa.
La doctora Heather Massey, del Laboratorio de Ambientes Extremos de la Universidad de Portsmouth, explicó que los altos niveles de humedad reducen la capacidad del cuerpo para enfriarse mediante la transpiración.
Por su parte, el profesor Hugh Montgomery, del University College de Londres, advirtió que cuando la humedad alcanza niveles muy elevados, el sudor pierde eficacia para disipar el calor corporal, aumentando el riesgo de golpes de calor y otras complicaciones médicas.
Aumentan las víctimas y las emergencias
Las autoridades francesas informaron que continúan incrementándose los incidentes relacionados con las altas temperaturas.
Según reportes locales, al menos 42 personas han fallecido por ahogamiento desde el inicio de la ola de calor el pasado 18 de junio, muchas de ellas mientras intentaban refrescarse en ríos, lagos y playas.
Además, cerca de 68,000 hogares quedaron sin electricidad en la región de Bretaña, obligando a priorizar el suministro para hospitales, residencias de ancianos y otros servicios esenciales.
Expertos alertan sobre el impacto del cambio climático
Científicos y especialistas coinciden en que el cambio climático está intensificando la frecuencia y severidad de estos fenómenos extremos.
Peter Thorne, director del Centro de Investigación Climática ICARUS, señaló que Europa enfrenta un problema creciente debido a que gran parte de sus viviendas fueron diseñadas para conservar el calor durante el invierno y no para soportar temperaturas extremas en verano.
Los expertos recomiendan permanecer en lugares frescos, evitar la exposición directa al sol, mantener cerradas las persianas durante las horas más calurosas y limitar las actividades físicas intensas.
Según los climatólogos, el calentamiento global podría estar añadiendo entre tres y cuatro grados adicionales a las temperaturas registradas durante esta ola de calor, una situación que seguirá aumentando la vulnerabilidad de las poblaciones europeas frente a eventos climáticos extremos.
