Olas de calor podrían costar más de US$600,000 millones a las principales economías de Europa para 2030
Bruselas. – Las olas de calor extremo se perfilan como una amenaza estructural para las principales economías de Europa, que podrían acumular pérdidas superiores a 600,000 millones de dólares entre 2026 y 2030 debido a la caída de la productividad, el aumento del consumo energético y el impacto sobre las finanzas públicas, según un informe de la aseguradora Allianz, citado por la revista Fortune.
El estudio advierte que cuando las temperaturas superan los 30 grados Celsius, la productividad laboral disminuye rápidamente. De acuerdo con el análisis, la producción por hora trabajada puede reducirse alrededor de 3 % por cada grado adicional, afectando primero a las empresas y posteriormente a los salarios y al consumo de los hogares.
Además de la pérdida de rendimiento laboral, el calor extremo incrementa la demanda de electricidad para refrigeración, elevando los costos operativos en un contexto de menor productividad.
Francia, Italia, Alemania y España entre los más afectados
En un escenario de temperaturas extremas recurrentes entre 2026 y 2030, Allianz estima que las pérdidas acumuladas del Producto Interno Bruto (PIB) podrían oscilar entre 5 % y 7 % en las economías europeas más expuestas.
El informe proyecta pérdidas de aproximadamente 240,000 millones de dólares para Francia, 147,000 millones para Italia, 131,000 millones para Alemania y 120,000 millones para España.
Asimismo, advierte que la disminución de la actividad económica reduciría la recaudación fiscal, mientras aumentaría el gasto público en salud, subsidios e infraestructura, deteriorando el balance fiscal en torno a 0.5 % del PIB anual, especialmente en Francia, Italia y España.
Riesgo sanitario e infraestructura insuficiente
El informe también alerta sobre el envejecimiento de la población europea, señalando que el crecimiento del número de personas mayores de 80 años incrementa la vulnerabilidad frente a las altas temperaturas.
Otro de los factores que agrava el riesgo es la limitada infraestructura de climatización en el continente. Según Allianz, solo el 19 % de los edificios en Europa dispone de aire acondicionado, frente al 90 % en Estados Unidos, lo que limita la capacidad de adaptación ante olas de calor cada vez más intensas y frecuentes.
La advertencia coincide con estudios recientes de la Universidad de Mannheim, en Alemania, que estiman que los fenómenos climáticos extremos, incluidos el calor, las sequías y las inundaciones, provocaron pérdidas cercanas a 50,000 millones de dólares en las economías europeas durante el último año.

