Orbán afirma que Zelenski “no manda en Hungría” en medio de tensiones por bloqueo petrolero
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, aseguró este sábado que el presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, “no tendrá poder” sobre su país, en medio de las tensiones por el bloqueo del suministro de petróleo a través del oleoducto Druzhba.
“Hungría no será una colonia ucraniana, aquí Zelenski no manda”, expresó Orbán en un mensaje de video difundido en sus redes sociales.
El líder húngaro explicó que ya se cumplen 19 días del bloqueo petrolero que, según afirmó, mantiene Kiev sobre el oleoducto Druzhba, infraestructura que considera vital para el suministro energético de Hungría y de Eslovaquia.
Orbán indicó que expertos húngaros se encuentran en Kiev desde hace varios días, pero todavía no han recibido autorización para acceder al oleoducto. A su juicio, esta situación equivale a una “confesión” por parte de Ucrania sobre el bloqueo.
El primer ministro también sostuvo que Europa no podrá superar la crisis energética sin el petróleo ruso a bajo costo. En ese contexto, recordó que Estados Unidos ha comenzado a levantar algunas sanciones, mientras que la Unión Europea mantiene restricciones contra el crudo de Rusia.
Como ejemplo de las consecuencias de esa política, Orbán señaló que el precio de la gasolina alcanza los 2,04 dólares por litro en Austria, 2,33 dólares en Alemania y cerca de 2,91 dólares en Países Bajos.
El mandatario húngaro también llamó a participar en una “marcha por la paz”, al tiempo que pidió unidad frente a lo que calificó como “chantaje ucraniano”.
Según reportes previos, durante agosto y septiembre del año pasado se registraron ataques con drones y misiles contra el oleoducto Druzhba en territorio ruso, lo que provocó la suspensión temporal del suministro hacia Hungría y Eslovaquia. Aunque el flujo fue restablecido posteriormente, desde finales de enero Ucrania volvió a bloquear el tránsito de petróleo a través de esa infraestructura.
Mientras Kiev atribuye la interrupción a daños causados por supuestos ataques rusos, Hungría y Eslovaquia sostienen que se trata de una medida de presión política relacionada con sus posiciones frente al conflicto entre Rusia y Ucrania.
En respuesta a la interrupción del crudo, ambos países suspendieron el suministro de diésel hacia Ucrania. Además, Hungría bloqueó recientemente un préstamo de 90.000 millones de euros aprobado por la Unión Europea y el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, condicionando su apoyo a que se restablezca el tránsito de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba.
