Pakistán declara “guerra abierta” a los talibanes y bombardea Kabul y otras ciudades afganas
Islamabad.– El Gobierno de Pakistán declaró este viernes la “guerra abierta” contra las autoridades talibanas de Afganistán y lanzó bombardeos sobre varias ciudades afganas, incluida la capital, Kabul, tras meses de escalada y enfrentamientos fronterizos.
Las hostilidades se intensificaron el jueves, cuando fuerzas afganas atacaron tropas pakistaníes en la frontera, en lo que describieron como represalia por bombardeos previos. En respuesta, Islamabad ordenó nuevos ataques aéreos contra objetivos que calificó como posiciones de defensa talibanas.
“Nuestra paciencia ha llegado al límite. A partir de ahora, es la guerra abierta entre nosotros y ustedes”, afirmó el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, en un mensaje publicado en la red social X.
Periodistas en Kabul y Kandahar reportaron fuertes explosiones y sobrevuelos de aeronaves militares durante la madrugada.
Acusaciones cruzadas
El ministro del Interior pakistaní, Mohsin Naqvi, calificó los bombardeos como una “respuesta adecuada” a las acciones afganas. Por su parte, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid anunció la reanudación de operaciones aéreas “a gran escala” contra posiciones pakistaníes.
Mujahid aseguró que “decenas de soldados pakistaníes han muerto” y que más de 15 puestos fronterizos fueron tomados en pocas horas, afirmaciones que fueron desmentidas por el Gobierno del primer ministro Shehbaz Sharif, que negó la pérdida de instalaciones y sostuvo que se infligieron “graves pérdidas” al bando afgano.
El ministro de Información de Pakistán, Attaullah Tarar, indicó que los ataques alcanzaron objetivos en Kabul, Kandahar y la provincia de Paktia.
Escalada tras meses de tensión
La nueva ola de violencia ocurre después de bombardeos pakistaníes el pasado fin de semana en las provincias afganas de Nangarhar y Paktika, en respuesta a atentados suicidas ocurridos en territorio pakistaní.
La misión de la Organización de las Naciones Unidas en Afganistán informó que esos ataques dejaron al menos 13 civiles muertos, mientras que el gobierno talibán elevó la cifra a 18 fallecidos.
Las relaciones entre ambos países se han deteriorado notablemente desde que los talibanes retomaron el control de Kabul en 2021. Islamabad acusa a Kabul de dar refugio a militantes que lanzan ataques contra su territorio, una acusación que las autoridades afganas rechazan.
Pese a intentos de mediación impulsados por Catar, Turquía y recientemente Arabia Saudita, los esfuerzos diplomáticos no han logrado consolidar un alto el fuego duradero.
La escalada actual eleva el riesgo de un conflicto de mayor alcance entre dos vecinos históricamente interdependientes, uno de ellos potencia nuclear, en una región ya marcada por inestabilidad prolongada.

