Parlamento Europeo aprueba centros de retorno de migrantes fuera de la UE
El Parlamento Europeo aprobó este miércoles el nuevo reglamento de retornos migratorios, una normativa que abre la puerta a la creación de centros de detención para migrantes en países fuera de la Unión Europea. Aunque la medida no obliga a los Estados miembros a implementar este modelo, sí establece el marco legal para aquellos que decidan hacerlo.
La iniciativa se inspira en experiencias ya impulsadas por algunos países europeos, como Italia, que ha desarrollado centros de este tipo en Albania. Sin embargo, el Gobierno de España reiteró su rechazo a esta modalidad al considerar que plantea dudas sobre su legalidad y proporcionalidad.
La nueva regulación forma parte del endurecimiento de la política migratoria comunitaria y contempla procedimientos más ágiles para la gestión de solicitudes de asilo y la ejecución de retornos.
En el caso español, las autoridades han adelantado que aplicarán un procedimiento de protección internacional en frontera para determinadas llegadas irregulares. Este mecanismo tendrá un plazo máximo de resolución de 12 semanas, período durante el cual los solicitantes permanecerán en instalaciones habilitadas sin autorización para ingresar al territorio nacional.
La medida estará dirigida principalmente a personas que lleguen en embarcaciones precarias o sean interceptadas en intentos de entrada irregular por las costas españolas.
Además, España ha sido reconocida oficialmente como un Estado miembro sometido a presión migratoria, lo que le permitirá acceder al nuevo mecanismo de solidaridad obligatoria de la Unión Europea. Este sistema contempla apoyo mediante reubicación de migrantes, aportes financieros o asistencia operativa por parte de otros países miembros.
Otro de los cambios relevantes es la ampliación del sistema Eurodac, que dejará de registrar únicamente a solicitantes de asilo para incorporar información de todas las personas que ingresen irregularmente al territorio europeo. Las autoridades españolas señalaron que será necesario desarrollar nuevas herramientas tecnológicas que faciliten el intercambio de información entre organismos policiales y de acogida.
Pese a respaldar buena parte del pacto migratorio europeo, España mantiene su oposición a los llamados “centros de retorno” en terceros países. El Gobierno insiste en que no utilizará este modelo, aunque la nueva normativa comunitaria permita su aplicación.
Antes de la votación, el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, defendió la reforma al asegurar que responde a una de las principales preocupaciones de los ciudadanos europeos en materia migratoria.
La aprobación del reglamento confirma el giro que ha experimentado la política migratoria de la Unión Europea durante la última década, con medidas cada vez más orientadas al control fronterizo, la aceleración de los procesos de retorno y el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión migratoria.

