
Un sorpresivo revés electoral el pasado domingo podría complicar los planes de Erdogan para combatir la recesión. Con la ventaja opositora, el Partido AK está en camino de perder el control de las dos ciudades más grandes de Turquía, Estambul y Ankara.
En Estambul, el candidato a la alcaldía del principal partido opositor Partido Popular Republicano (CHP), Ekrem Imamoglu, y su rival del AKP, el ex primer ministro Binali Yildirim, dijeron el lunes que Imamoglu tenía alrededor de 25,000 votos por delante.
La organización partidista ha dicho que usará su derecho para objetar los resultados donde haya irregularidades en la votación. La fecha límite para las apelaciones vence a las 1200 GMT.
La incertidumbre generada por las elecciones locales se ha sumado a la presión sobre la lira, que se debilitó considerablemente la semana pasada debido a que la falta de confianza en la moneda entre los turcos los llevó a recuperar las tenencias récord de dólares y oro.
El martes, la lira se debilitó hasta un 2 por ciento frente al dólar debido a las preocupaciones sobre las renovadas tensiones con Estados Unidos luego de que detuviera la entrega a Turquía de equipos relacionados con el avión de combate F-35.
