
Los interesados en cuestión, son la gente de Play-i, que han pensado en un modo brillante de llamar la atención de los más pequeños a un mundo que normalmente puede ser demasiado complicado. El truco está en usar un par de robots de juguete, a los que han denominado Yana y Bo, para atraer a los niños. El par de juguetes, están diseñados para contener instrucciones que permitan a los niños programar algunas de sus funcionalidades, todo sin tener que preocuparse en aprender complicados lenguajes de programación.
El sistema funcionará mediante el uso de una aplicación Bluetooth, que por ahora solo estará disponible para iOS, y mediante la cual podrán ser enviadas ordenes a los robots. Los robots tienen la capacidad de mover brazos, ruedas y ojos y es precisamente allí donde podrán los pequeñines trabajar. Se podrá programar actividades mezclando movimientos, utilizando la aplicación, que posteriormente los robots deberían seguir sin mayor problema.
Con algo de suerte, Play-i traerá al mercado sus juguetes, aplicación y API al mercado en los próximos meses. En cuanto a los precios, Yana, el robot más sencillo, tendrá un costo de 50 dólares, que ascenderá a 150 dólares en el caso de Bo, por tratarse de un artilugio más complejo y con mayor número de piezas móviles complejas.
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