Miguel Cruz Tejada
El adolescente llegó a Estados Unidos hace 19 días.
Los agentes estaban en busca de un punto de drogas y sospechosos de narcotráfico que presuntamente operaban en la vivienda.
Esposaron al adolescente, lo sacaron al patio de la casa, lo interrogaron y luego la uniformada justificó la errática incursión, alegando que sus agentes actuaron en el marco de la ley.
El señor Liz dijo que los policías, entre los que había federales, rompieron ocho puertas y causaron otros daños en la propiedad.
Señaló que también fue esposado por los agentes.
“Yo llegue de la escuela, ellos me esposaron y me sacaron pa fuera”, dijo el adolescente.
“Cuando vi que tenían a mi hijo esposado, pregunté el porqué y no me dijeron na. Les reclamé que las esposas estaban muy apretadas para mi hijo, volví y les pregunté y tampoco me respondieron”, añadió el padre.
Rolman Medina, hijo de los propietarios de la casa, dijo que su mamá lo llamó en medio del incidente y cuando ella le dijo lo que pasó, él no podía creerlo.
El video de seguridad muestra que los policías irrumpieron en la vivienda a las 4:31 minutos de la tarde del martes.
“Esto es un abuso, un verdadero atropello, ellos no podían entrar como por camino de su casa y tenían que asegurarse bien de que ahí, en esa casa, estaba quien ellos estaban buscando y podían tocar la puerta”, se quejó la señora Marte.
En un comunicado, la policía admitió que durante la investigación, un padre y su hijo fueron detenidos de acuerdo a la ley, y cuando fueron identificados, se les dejó en libertad, porque se determinó que no eran parte de la investigación.
La familia mostró su disgusto, diciendo que es trabajadora y honrada y ninguno de ellos, se ha metido nunca en problemas.
