
También exigió al FSB, principal órgano en la lucha contra el terrorismo, que «dirima responsabilidades en relación con altos cargos del mismo cuerpo y afirmó que la dirección del aeropuerto debía responder por los fallos cometidos en la seguridad que, en su opinión, habían permitido el ataque terrorista.
Pero las autoridades aeroportuarias han afirmado que es la policía -y no el aeropuerto- la responsable de la seguridad en el área donde explotó la bomba.
Se cree que el kamikaze simplemente entró en la sala de llegadas internacional del aeropuerto de Domodedovo y detonó los explosivos. Medvedev llegó a afirmar que en el aeropuerto de Domodédovo en materia de seguridad reinaba la «anarquía».
En el brutal atentado kamikaze, que convirtió la terminal de vuelos internacionales del mayor aeropuerto de Rusia, en un escenario dantesco, fallecieron varios ciudadanos extranjeros.
En cuanto a los autores, entre otras hipótesis destaca la del ala más radical del separatismo checheno, un movimiento con un largo historial de masacres, llevados a cabo a menudo por las llamadas «viudas negras» ligadas a mujaidines caídos en combate que se transforman en mártires de la rebelión.
