
René Preval advirtió a los haitianos que la violencia ha perjudicado los esfuerzos para combatir la enfermedad que ha causado la muerte a más de mil personas.
En ese sentido, observó que las barricadas levantadas en algunas poblaciones están impidiendo que la gente reciba atención médica, y que se apliquen medidas para enfrentar la enfermedad.
Por los actos de violencia, la ONU, la organización humanitaria OXFAM, y la Organización Mundial de la Salud han restringido sus operaciones en Haití.
Puerto Príncipe estaba en calma, pero se rumoraba que las protestas contra las fuerzas de la ONU, a la que se atribuyen el origen del cólera, podían expandirse a la capital, devastada durante el terremoto de enero, por lo que el presidente René Preval pidió calma a la población y advirtió a los manifestantes que las piedras, las barricadas y los disparos no matarán la bacteria de la enfermedad.
