Protestas y represión en Buenos Aires por reforma laboral impulsada por Milei
Miles de manifestantes salieron este viernes a las calles de Buenos Aires para rechazar la reforma laboral promovida por el presidente Javier Milei, en medio de denuncias de represión policial.
Imágenes difundidas por medios locales muestran a efectivos de seguridad empujando, golpeando y utilizando gas pimienta contra personas que intentaban cortar vías clave de la capital. En la avenida Corrientes y en la emblemática Avenida 9 de Julio se registraron enfrentamientos y un fuerte caos vehicular.
La movilización fue convocada por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que agrupa a gremios del transporte, trabajadores estatales y movimientos sociales. Uno de los detonantes del malestar fue el cierre de la empresa FATE, que dejó sin empleo a cerca de 1.000 trabajadores, en un contexto de apertura comercial impulsada por el Ejecutivo.
¿Por qué la reforma genera tanta polémica?
El proyecto —que volvió al Senado tras modificaciones en la Cámara de Diputados— plantea cambios estructurales en derechos laborales históricos en Argentina, país que durante décadas ha sido referente regional en materia de protección al trabajador.
Aunque el oficialismo dio marcha atrás en un artículo que reducía beneficios en casos de enfermedades graves, otros puntos centrales permanecen:
Indemnizaciones más bajas
Las compensaciones por despido se calcularán únicamente sobre el salario base, sin incluir aguinaldo, vacaciones ni otros conceptos. Además, las empresas podrán pagar sentencias laborales en seis o 12 cuotas.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
Se crea un fondo financiado con aportes que antes iban al sistema previsional. Ese dinero se utilizaría para cubrir indemnizaciones, trasladando el costo desde las empresas hacia un esquema colectivo.
Cambios en vacaciones
Se elimina la obligatoriedad de otorgar al menos 14 días de descanso entre octubre y abril. El empleador podrá fraccionar las vacaciones en períodos de siete días y solo estará obligado a concederlas en verano cada tres años.
Eliminación de estatutos sectoriales
Se derogan normas específicas que protegían a periodistas, viajantes de comercio, peluqueros, trabajadores gráficos y choferes particulares.
Trabajadores de plataformas
Los empleados de aplicaciones de transporte o mensajería no serán reconocidos como trabajadores en relación de dependencia, por lo que las empresas no asumirán obligaciones laborales tradicionales.
Banco de horas
Desaparece el pago obligatorio de horas extra. El tiempo adicional trabajado se compensará con descanso en lugar de un recargo salarial del 50 % o 100 %, como establece la legislación actual.
Jornadas de hasta 12 horas
Aunque se mantiene el límite semanal de 48 horas, podrán concentrarse en jornadas de hasta 12 horas diarias.
Restricciones al derecho de huelga
Se amplía la lista de servicios esenciales que deben garantizar un funcionamiento mínimo del 75 %, incluyendo telecomunicaciones y servicios migratorios. Las fuerzas de seguridad deberán operar al 100 % y no podrán declararse en huelga. Además, las asambleas sindicales requerirán autorización del empleador y se descontarán del salario.

