
Las familias serán informadas de las conclusiones del informe antes de su publicación oficial, añadió la OVV, que sólo investiga las causas del accidente y no la identidad de los responsables.
Un informe preliminar de septiembre concluyó que el avión fue derribado «por un gran número de proyectiles», lo que llevó a fuertes sospechas de un disparo de misil tierra-aire.
La investigación criminal, coordinada por la fiscalía holandesa, es dirigida por expertos de Holanda, Bélgica, Ucrania, Australia y Malasia. A principios de mes anunciaron que identificaron elementos que pertenecen «probablemente» a un misil BUK.
El Boeing 777 de Malaysia Airlines fue derribado en el este de Ucrania con 298 personas a bordo el pasado 17 de julio de 2014, en un contexto de intensos combates entre las fuerzas armadas ucranianas y los separatistas prorrusos.
Kiev y varios países occidentales acusan a los rebeldes prorrusos de haber derribado el avión, probablemente usando un misil BUK proporcionado por Rusia.
Pero Rusia y los rebeldes rechazan cualquier tipo de responsabilidad y apuntan al ejército ucraniano.
