
Dicho rechazo se suma a la provocada por la decisión de solicitar una contribución económica de 1,00 y 2,500 pesos a las personas que deseen tomarse fotos o vídeos, tanto en la parte interna como externa de ese lugar, alegando quienes también se oponen a esa medida que se trata de un cobro que no había existido.
Con relación al cambio de la línea gráfica del GTC, quienes se oponen a tal cosa alegan que el nuevo diseño carece de originalidad y creatividad y que lo único que ha hecho es colocar encima del logo del Teatro Nacional Eduardo Brito el Monumento a Los Héroes.
Consideran que ahora el Gran Teatro del Cibao tiene un logo con la imagen de otras dos instituciones. El logo original, diseñado y donado por el fenecido arquitecto santiaguero Nelson Viñas hace 25 años por motivo de su apertura “reúne los elementos gráficos apropiados en su simbolismo y ha identificado a la institución durante todos estos años”.
Quienes formulan la crítica entiende que, luego de 25 años, podría ser conveniente un remozamiento del logo del GTC “pero siempre respetando y partiendo del diseño original del autor y por medio de concurso”.
