Rectora del ISFODOSU realiza jornada de trabajo en recintos del Cibao
Santiago. – Con el propósito de acompañar y dar seguimiento a los programas que impulsan el desarrollo de la comunidad académica, la recién juramentada rectora del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), Dra. Dinorah García Romero, sostuvo dos jornadas de trabajo en sus recintos de la provincia de Santiago.
Los encuentros, que forman parte una agenda institucional orientada a consolidar la formación docente como vía efectiva para la transformación educativa y social del país, fueron encabezados por los vicerrectores ejecutivos de los dos recintos del ISFODOSU en Santiago, doctores Ana Julia Suriel, del Emilio Prud’Homme; y David Capellán, del Luis Napoleón Núñez Molina, quienes se hicieron acompañar por sus equipos directivos, cuerpo administrativo y docente así como por una representación estudiantil.
La Dra. García Romero recorrió los recintos y conoció de primera mano a todos los colaboradores de las áreas administrativas y de apoyo. Conoció el estatus de los programas y proyectos en marcha, así como los principales desafíos y oportunidades de mejora. La rectora del ISFODOSU reconoció el prestigio y la reputación de los colaboradores y del cuerpo docente de la institución, y aprovechó el espacio para presentar los pilares fundamentales que guiarán su gestión.
Entre ellos destaca la búsqueda de una “institucionalidad humanizante” que permita transitar del funcionamiento discrecional al estricto apego a las normas institucionales, garantizando una formación transparente y equitativa para todos los sujetos, alejada de favoritismos. De igual modo, planteó la necesidad de aplicar una “transparencia cotidiana” en los ámbitos operativo y comunicacional, propiciando un clima de convivencia armónica.
La visión rectora enfatiza también la “producción científica con impacto comunitario”, promoviendo el desarrollo intelectual constante de docentes y gestores para trascender el aula de clases y beneficiar de forma directa a la sociedad. Este esfuerzo se sostiene sobre una “integridad ética” firme que rechaza categóricamente cualquier práctica ajena a los valores de la formación docente, complementándose con el “fortalecimiento del equipo y la inteligencia colectiva” a través de una articulación orgánica entre los seis recintos del ISFODOSU, para trabajar mediante un diálogo de saberes y sin esfuerzos aislados.
Como parte de esta mirada estratégica, la Dra. García Romero resaltó la creación de un Observatorio Socio-Educativo y Político que vincula el saber pedagógico con las realidades sociales del entorno, posicionando a la educación como un motor de bienestar colectivo. Asimismo, motivó al cuerpo docente a mantener una revisión sistemática y rigurosa de sus prácticas pedagógicas, ejercicio clave para identificar innovaciones, consolidar fortalezas y superar oportunamente las fragilidades del proceso educativo.

