Restricciones migratorias y empleo en EE.UU.: menos inmigrantes, pero también menos crecimiento
A primera vista, la política migratoria de la administración de parecía responder a una lógica simple: reducir la inmigración para abrir más espacios laborales a trabajadores nacidos en Estados Unidos. Sin embargo, los datos recientes muestran un panorama más complejo, marcado por menor crecimiento salarial, menos vacantes y un aumento en la tasa de desempleo.
Según cifras del , durante el primer año del mandatario un millón de nuevos empleos fueron ocupados por trabajadores nacidos en el país, mientras que el empleo de personas nacidas en el extranjero cayó en 100.000 puestos. La Casa Blanca sostuvo que se trata del cumplimiento de la promesa de priorizar a los trabajadores estadounidenses.
No obstante, la tasa de desempleo subió al 4,7 % en enero, frente al 4,1 % del año anterior, superando incluso el promedio general de 4,3 %. Paralelamente, el crecimiento de las ganancias horarias promedio se desaceleró en comparación con el año previo.
Menos inmigración, menos demanda
Diversos análisis con datos de la estiman que entre 200.000 y más de un millón de inmigrantes dejaron de trabajar el año pasado, en medio del endurecimiento de deportaciones y redadas.
Expertos como Stan Veuger, del , advierten que la reducción de la inmigración no solo disminuye la oferta laboral, sino también la demanda. Al salir trabajadores del país, también se pierden consumidores, lo que afecta directamente a empresas y contrataciones.
Sectores donde no hay reemplazo inmediato
En industrias como la agricultura, la dependencia de mano de obra extranjera es significativa. Un análisis del reveló que en 2023 casi una cuarta parte de los trabajadores agrícolas no estaban autorizados a residir en el país.
Economistas señalan que muchos trabajadores nativos no se apresuran a ocupar estos puestos, debido a factores como preferencias laborales, nivel educativo y condiciones de trabajo.
Aranceles e incertidumbre empresarial
La política comercial también ha influido en el mercado laboral. Los aranceles del 50 % sobre materias primas como el acero y el aluminio han elevado costos para el sector manufacturero, que perdió cerca de 100.000 empleos en el último año.
En informes como el Libro Beige de la , se destaca que la incertidumbre en torno a los cambios frecuentes en la política arancelaria ha llevado a empresas a frenar contrataciones e incluso ejecutar despidos.
Auge de la inteligencia artificial
Al mismo tiempo, el impulso hacia la automatización y el uso de inteligencia artificial está transformando el mercado laboral. Empresas como han ejecutado rondas de despidos en medio de una estrategia para aumentar productividad mediante tecnologías automatizadas.
Bancos regionales, como el de y la , han reportado que múltiples compañías están acelerando la adopción de IA para optimizar operaciones y gestionar sus plantillas.
Un efecto más amplio en la economía
El panorama sugiere que el empleo no depende únicamente de la disponibilidad de mano de obra, sino también de la demanda interna, la estabilidad comercial y la transformación tecnológica. En este contexto, la reducción de la inmigración no ha generado automáticamente mejores condiciones para los trabajadores estadounidenses, sino que ha coincidido con un entorno económico más incierto y competitivo.

