Riesgo de derrumbe en edificio de Nueva York reabre el debate sobre la conversión de oficinas en viviendas
Nueva York.– El riesgo de un derrumbe parcial en el antiguo edificio de Pfizer, que está siendo transformado en un complejo residencial en Manhattan, ha puesto en evidencia los desafíos técnicos que enfrentan los proyectos de reconversión de oficinas en apartamentos, una estrategia impulsada por la ciudad para aliviar la escasez de viviendas.
El incidente ocurrió este martes en el inmueble ubicado en la calle East 42nd, donde varias columnas estructurales cedieron y algunos pisos se deformaron durante los trabajos de construcción, obligando a las autoridades a evacuar el edificio y otras estructuras cercanas como medida preventiva.
El Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) informó que la estructura presentaba riesgo de un «colapso localizado» y que continuaba mostrando movimientos, mientras equipos especializados trabajaban para estabilizar el inmueble.
El proyecto contempla la transformación de la antigua sede de Pfizer en aproximadamente 1,600 apartamentos, además de espacios recreativos como piscina en la azotea y gimnasio. La obra, considerada la mayor conversión de oficinas en viviendas en la historia de Nueva York, está prevista para concluir en 2027.
La firma de arquitectura Gensler, responsable del diseño, desarrolla la remodelación de dos edificios construidos en la década de 1970, incluyendo la incorporación de 19 nuevos pisos sobre una de las estructuras existentes y la renovación integral de una torre contigua de 33 niveles.
Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron columnas de acero dobladas en los niveles superiores del edificio, lo que motivó el inicio de una investigación por parte de las autoridades municipales para determinar las causas del incidente.
Especialistas en arquitectura y urbanismo señalaron que este tipo de proyectos implica importantes retos estructurales. La transformación de edificios de oficinas en complejos residenciales requiere modificar sistemas de fontanería, climatización, distribución interior y acceso a la iluminación natural, aspectos que no fueron contemplados en el diseño original de estas edificaciones.
El historiador de arquitectura Andrew Alpern indicó que siempre mantuvo reservas sobre la viabilidad del proyecto debido a las características del edificio, mientras que el arquitecto Jonathan Marvel explicó que las torres de oficinas de Midtown Manhattan presentan mayores dificultades para este tipo de reconversiones que otras edificaciones más antiguas de la ciudad.
La ciudad de Nueva York ha promovido en los últimos años la transformación de oficinas vacías en viviendas mediante incentivos fiscales y cambios en la normativa urbanística, como parte de su estrategia para enfrentar la crisis de acceso a la vivienda y el aumento de los costos inmobiliarios.
Expertos consideran que, aunque este modelo representa una alternativa para ampliar la oferta habitacional, el incidente ocurrido en el edificio de Pfizer demuestra la necesidad de reforzar los controles técnicos y las medidas de seguridad en este tipo de desarrollos antes de que sean ocupados por residentes.

