ROBO DIGITAL EN TWITTER

TWITTER123El popular sitio web de noticias de tecnología TechCrunch ha publicado algunos de los 310 documentos que un ‘hacker’ envió al sitio y que contiene información interna ‘sensible’ de Twitter. Entre la información sustraída hay proyecciones financieras, contraseñas y actas de reuniones.

“La mayoría de los documentos pueden ser embarazosas para algunas personas, sin ningún otro interés. Pero unos pocos tienen tanto valor noticioso que creemos que es apropiado publicarlos” escribió Michael Arrington, fundador y co-editor de TechCrunch en la página web del sitio.

“Estamos en contacto con nuestros asesores legales acerca de lo que el robo puede significar para Twitter, el hacker, y quien acepte, comparta o publique estos documentos robados,” se dice en el blog oficial de Twitter .

ADIVINÓ LA CONTRASEÑA

Según la BBC, el hacker conocido como ‘hacker Croll’ podría ser de origen francés y presumiblemente accedió a la información adivinando la contraseña de un empleado de Twitter hace un mes. Detrás de sus motivaciones podría encontrarse su deseo de que los usuarios de Internet “sean conscientes de que nadie está totalmente protegido en la Red”, según afirmó en el blog francés Korben.

Entró en la cuenta de correo electrónico de la mujer de Evan Williams, director ejecutivo de Twitter, y desde allí accedió a diferentes cuentas personales de su marido, incluyendo la de Amazon y la de PayPal, dijo The New York Times

DEBATE SOBRE SU PUBLICACIÓN

TechCrunch ha defendido su derecho a hacer público el material, y afirman que actuarán correctamente y con ética y retendrán cierto material, como los registros de personal.

Hasta la fecha, TechCrunch ha publicado un único documento, una discusión sobre un proyecto de ‘reality show’ que salió al candelero en mayo pasado. Después añadió unas previsiones financieras de febrero de 2009 que según la compañía ya no están en vigor. A las pocas horas de su publicación, cientos de lectores mostraron su disconformidad y condenaron el movimiento del sitio. Se ha puesto en marcha incluso una encuesta sobre si se debe o no publicar la información robada.