
“Todos los países tienen que abstenerse de cualquier clase de acciones que lleven a un aumento en la tensión en esta región ya conmocionada”, dijo el portavoz del Kemlin, Dmitry Peskov, a los periodistas en Moscú.
Peskov agregó que la soberanía de Siria debe ser respetada.
El centro de armas es operado por el grupo libanés Hezbollah. Rebeldes sirios y fuentes de inteligencia regionales dijeron que los ataques estuvieron dirigidos a armas que fueron enviadas de Irán a las fuerzas armadas y aviones comerciales de carga.
Durante la guerra siria, que comenzó en marzo de 2011, Israel ha dejado claro que no permitiría envíos de armas de Irán a unidades de Hezbollah que luchan en Siria.
Las fuerzas israelíes han usado en múltiples ocasiones ataques aéreos u otros ataques para detener tales movimientos. Los militares a menudo declinan confirmar que fueron responsables por los ataques. Hezbollah e Israel lucharon entre sí en la Guerra del Líbano en 2006.
Combatientes de Hezbollah han luchado abiertamente en Siria en nombre del presidente Bashar al-Assad desde 2013.
