Santiago: Demandan justicia independiente

Santiago: Demandan justicia independiente

Mario Fernández

SANTIAGO.- Más de dos mil personas firmaron el Manifiesto de Santiago que exhorta a la movilización ciudadana y exige una justicia independiente a partir del proceso de evaluación y selección de candidatos para las llamadas altas cortes, a cargo del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).

A través del manifiesto se cuestiona la composición del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) por desequilibrada y sospechosa que impide lograr una justicia verdaderamente independiente por su subordinación presupuestaria y el control político del organismo fiscalizador del uso correcto de los fondos públicos, como es la Cámara de Cuentas.

El manifiesto fue dado a conocer en una rueda de prensa organizada por el movimiento ciudadano Transición Democrática, en el local de la Asociación de Abogados de esta ciudad, en la que sirvió de vocero ante los medios, el abogado Mario Fernández, quien resaltó la importancia de la movilización ciudadana por una justicia independiente como reclamo de proyección nacional.

“La sociedad dominicana ha visto con estupor la inicua realidad de los delitos sin consecuencias que ejerce una casta privilegiada desde el Estado, bajo el respaldo de un complejo entramado que valida la impunidad, lesionando los valores democráticos, transgrediendo la institucionalidad y adversando a todo un pueblo”, expresa en su introducción la proclama.

Es por ese motivo -explican- “que desde la ciudad de Santiago requerimos un cambio hacia la real independencia de los poderes del Estado y cuestionamos la legitimidad de la actual composición del CNM el cual contiene una correlación de fuerzas en la que seis de sus ocho miembros responden al presidente de la República y al partido que él representa”.

El documento plantea que la necesaria reingeniería del CNM comience con su reestructuración, para que se configure un equilibrio en la selección de más jueces de carrera, técnicos, decanos de facultades de derecho y ciudadanos escogidos entre candidatos idóneos, “quitando así el control hegemónico del Ejecutivo y la política partidaria” del organismo que debe estructurarlo.