• 8 febrero, 2026

Segunda etapa de relaciones Trump-México se atisba tortuosa para Sheinbaum

Negociar con un político como Donald Trump no es una tarea sencilla. Si además quien lo hace es una mujer cuyo carácter nada tiene que ver con el del republicano y preside un país contra el que el estadounidense ha arremetido con dureza, las cosas se complican.

«Trump no negocia con un esquema en el que todos ganen un poco», explicó Martha Bárcena, embajadora de México en Washington de 2018 a 2021, y que tuvo que hacerlo cuando el republicano amenazó con imponer aranceles a México si no frenaba la migración. «Para él, negociar y ganar una negociación es imponerle al otro sus puntos de vista».

México se enfrenta a una segunda presidencia de Trump y pocos países pueden igualar su experiencia siendo objetivo de su ira: amenazas de cerrar fronteras, imposición de aranceles, envío de tropas para enfrentar a los cárteles.

Obviamente, la gran pieza va a ser China y la huella china en México».

Y luego está la lucha contra el crimen organizado.

Sheinbaum asumió el cargo el 1 de octubre y como su predecesor jamás aceptaría que fuerzas estadounidenses operaran de forma independiente en suelo mexicano.

Sin embargo, parece estar abandonando tácitamente la estrategia de López Obrador de no enfrentarse a los cárteles y hay señales que podrían apuntar a un mayor esfuerzo en la lucha antidrogas, como la reciente incautación de más de 300.000 pastillas de fentanilo cuando en 2020 apenas se requisaban 50 gramos por semana.

Pero Bárcena advierte que «en seguridad se ha perdido la confianza en la cooperación México-Estados Unidos», y pone como ejemplo la polémica tras la detención de dos importantes líderes del Cártel de Sinaloa en julio. Y en este terreno, es posible que Trump «quiera empezar casi de cero de nuevo», agrega.

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