La Guaira, Venezuela. – Más de 90 horas después de los devastadores terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela, miles de rescatistas, voluntarios y familiares continúan removiendo escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes, mientras la tragedia deja hasta este domingo casi 1,500 fallecidos y miles de personas desaparecidas.
La ciudad costera de La Guaira, ubicada a unos 40 kilómetros de Caracas, presenta uno de los panoramas más desoladores, con decenas de edificios reducidos a escombros y una intensa movilización de brigadas nacionales e internacionales apoyadas por maquinaria pesada, perros de búsqueda y aeronaves especializadas.
Según el más reciente balance oficial, difundido al mediodía del sábado, la cifra de víctimas asciende a 1,430 muertos y 3,238 heridos. Sin embargo, organismos internacionales estiman que decenas de miles de personas permanecen desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que durante la jornada del sábado fueron rescatadas con vida 33 personas, entre ellas un niño de 11 años, cuyo rescate fue difundido a través de las redes sociales oficiales.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que los terremotos podrían haber dejado casi siete millones de damnificados y pérdidas materiales cercanas a 6,700 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente el 6 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Ante la magnitud del desastre, el Gobierno venezolano militarizó el estado de La Guaira y estableció un sistema de salvoconductos para controlar el ingreso de rescatistas, médicos, voluntarios y personal de apoyo a la zona afectada.
Mientras tanto, la ayuda internacional continúa llegando. Las autoridades informaron que 24 países han enviado más de 2,700 rescatistas, 521 toneladas de ayuda humanitaria y 86 unidades caninas especializadas en la localización de personas atrapadas bajo los escombros.
Estados Unidos también mantiene su apoyo a las operaciones de emergencia mediante el envío de ayuda humanitaria, aeronaves, helicópteros y un buque militar anfibio que coordina vuelos de rescate frente a las costas venezolanas.
No obstante, familiares de las víctimas denuncian que en algunas zonas la asistencia aún no ha llegado. En medio del dolor y la incertidumbre, grupos de ciudadanos han bloqueado carreteras para exigir mayor apoyo de las autoridades, mientras la esperanza de encontrar sobrevivientes disminuye con el paso de las horas.
