Suben a 39 los muertos por choque de dos trenes en España
Adamuz, España.– Al menos 39 personas murieron tras la colisión de dos trenes de alta velocidad ocurrida la noche del domingo en el sur de España, en un accidente que las autoridades calificaron como “tremendamente extraño” y cuyo balance no es definitivo.
El siniestro tuvo lugar en la región de Andalucía, cerca del municipio de Adamuz, y elevó de forma dramática la cifra de víctimas, que inicialmente era de 21 fallecidos. Así lo confirmó una portavoz del Ministerio del Interior, mientras el ministro de Transportes, Óscar Puente, se trasladaba a la zona del desastre.
Además de las víctimas mortales, el accidente dejó 123 personas heridas, entre ellas cinco en estado muy grave y 24 graves, según el último reporte oficial. Todas las personas lesionadas fueron evacuadas, y en el área se instaló un hospital de campaña, con apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Las labores de rescate se vieron dificultadas por el complejo acceso al lugar, explicó Íñigo Vila, director de emergencias de la Cruz Roja española, quien señaló que solo se podía llegar por un camino de servicio de tierra. Las autoridades indicaron que con la luz del día se tendría una visión más clara de la magnitud del accidente.
¿Cómo ocurrió el choque?
La colisión se registró alrededor de las 19:45 hora local (18:45 GMT). Un tren del operador privado Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló parcialmente, y varios de sus vagones quedaron cruzados sobre la vía. Minutos después, un tren de la empresa pública Renfe, que viajaba de Madrid a Huelva, impactó violentamente contra los coches descarrilados.
Según explicó el ministro Puente, el choque provocó que los dos primeros vagones del tren Madrid–Huelva salieran despedidos, evidenciando la fuerza del impacto.
Imágenes difundidas por agencias y operadores ferroviarios muestran vagones completamente fuera de las vías, algunos volcados, mientras equipos de emergencia trabajaban intensamente en la zona.
“Parecía una película de terror”, relató un pasajero del tren de Iryo a la cadena La Sexta. “Se sintió un golpe muy fuerte y hubo muchos heridos por los cristales”, añadió.
El ministro de Transportes subrayó que tanto el tren como la infraestructura eran prácticamente nuevos, con inversiones cercanas a los 700 millones de euros en la renovación de la vía, cuyos trabajos de modernización concluyeron en mayo.
Las causas del accidente continúan bajo investigación, mientras España permanece conmocionada por una de las peores tragedias ferroviarias de los últimos años.

