El grupo Estado islámico y dos funcionrios de seguridad británicos confirmaron que se trata de Abu Zakariya al-Britani, antes conocido como Ronald Fiddler y Jamal al-Harith.
El grupo Estado islámico identificó al atacante como Abu Zakariya al-Britani, y dos funcionarios de seguridad británicos también confirmaron que el hombre era un británico, de 50 años, anteriormente conocido como Ronald Fiddler y como Jamal al-Harith.
Él era uno de los 16 hombres que en 2010 recibieron un pago total de 10 millones de libras esterlinas, ahora equivalente a 12,4 millones, en compensación, cuando el gobierno británico llegó a un acuerdo por un juicio que alegaba que sus agencias de inteligencia eran cómplices de tortura a los prisioneros en Guantánamo, de acuerdo con las autoridades.
La agencia de noticias Associated Press dice que las autoridades hablaron a condición del anonimato debido a lo sensible del asunto.
Al-Harith era un diseñador web convertido al Islam cuando fue a un retiro religioso en Pakistán, en octubre de 2001. Él dice que fue advertido que el país no era seguro debido al profundo sentimiento anti británico y anti estadounidense en los días previos al ataque de Estados Unidos en Afganistán y decidió regresar a Europa por tierra vía Irán y Turquía.
Sin embargo, agrega que fue detenido a punta de pistola cerca de la frontera con Afganistán y entregado al Talibán, que lo acusó de ser un espía británico, lo golpearon y lo encarcelaron. Un par de meses después fue liberado por la Alianza del Norte y se le permitió llamar a su país. Él dijo a su familia que regresaría pronto, pero fue entregado a los estadounidenses y enviado a Guantánamo. Como muchos otros, dijo que fue torturado en esa prisión.
Arthur Snell, exdirector del programa Prevent, que es parte de la estrategia anti terrorismo de Gran Bretaña, dijo que las autoridades claramente habían perdido contacto con Fiddler.
En declaraciones a la BBC, Snell dijo que “Es obvio que colectivamente, las autoridades, y obviamente yo tenemos alguna responsabilidad personal allí, no nos dimos cuenta de lo que planeaba Fiddler”.
