
La sentencia fue dictada por la Sala Penal de la Suprema.
En la decisión los magistrados Miriam Germán e Hiroito Reyes presentaron votos disidentes, por entender que la muerte de Febrillet se trató de un homicidio y no de un asesinato, donde no hubo premeditación y acechanza, por lo que la pena debería de ser de 20 años.
La Suprema también redujo de 40 a 24 millones de pesos la indemnización civil en favor de la familia del exrector de la UASD.
Sin embargo, los magistrados disidentes sí estuvieron de acuerdo con la indemnización impuesta en primer grado que era de 40 millones de pesos.
