Por Ramón Mercedes
Asimismo se sintió en Pensilvania y Nueva Jersey. Se estima que tuvo una profundidad de cinco millas (8.05 kilómetros) y no se reportaron daños ni pérdidas humanas.
Para algunos residentes, el evento despertó recuerdos de un terremoto de magnitud 5.8, centrado en el condado de Louisa, Virginia, que sacudió gran parte del este de los EEUU en agosto de 2011.
El impacto de ese terremoto incluyó daños al Monumento de Washington y la Catedral Nacional en Washington DC, ambos aún están siendo reparados.
