Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha demostrado “un liderazgo muy fuerte”, tras ser consultado por la prensa sobre si prevé mantenerla en el poder luego del secuestro de Nicolás Maduro durante una operación militar de Washington contra el país sudamericano.
“Ahora mismo tienen un liderazgo muy fuerte. Delcy ha demostrado hasta ahora un liderazgo muy fuerte, debo decir”, expresó Trump, al destacar además el incremento de las exportaciones de petróleo venezolano hacia Estados Unidos.
El mandatario estadounidense aseguró que más de 50 millones de barriles de crudo venezolano ya han sido enviados o están en proceso de traslado a territorio estadounidense. “Millones de barriles de petróleo están entrando a Estados Unidos ahora mismo, y muchos más están por venir”, sostuvo.
Trump indicó que Washington y Caracas mantienen un esquema de cooperación energética. “Estamos trabajando con ellos. Ellos recibirán una parte y nosotros otra. Nuestro país se enriquecerá, los impuestos bajarán y a Venezuela le irá mejor que nunca. Van a ser muy ricos y ella ha hecho un muy buen trabajo”, reiteró.
Venta de petróleo a EE.UU.
Previamente, Delcy Rodríguez informó que Venezuela ingresó 300 millones de dólares por la venta de petróleo. El pasado 7 de enero, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó negociaciones con Washington para la venta de crudo, bajo criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo.
PDVSA fue una de las empresas sancionadas por Estados Unidos. Entre 2015 y junio de 2020, su producción cayó un 87 %, pasando de 2.4 millones de barriles diarios a 339,000. En ese período, el país dejó de percibir el 99 % de sus ingresos en divisas, según datos oficiales.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
El 3 de enero, bajo el argumento de combatir el narcoterrorismo, Estados Unidos lanzó una operación militar masiva en Venezuela, que impactó Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La ofensiva concluyó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York.
Las autoridades venezolanas calificaron la acción como una “gravísima agresión militar”, denunciando que el objetivo real sería apoderarse de los recursos estratégicos del país, especialmente petróleo y minerales.
Según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz, al menos 100 personas murieron, incluidos 32 ciudadanos cubanos que formaban parte del equipo de seguridad presidencial.
Rusia, China y otros países exigieron la liberación de Maduro y su esposa, mientras que la Cancillería rusa afirmó que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin intervención extranjera.
El Gobierno venezolano también desmintió reportes de Reuters sobre supuestos contactos entre funcionarios venezolanos y EE.UU. antes del secuestro, calificándolos como parte de una campaña de desinformación.
