Unión Europea presenta plan para reducir dependencia tecnológica de Estados Unidos y China
Bruselas, Bélgica.– La Comisión Europea presentó este miércoles un amplio paquete de medidas para reforzar la soberanía tecnológica de la Unión Europea, una estrategia que busca reducir la dependencia del bloque respecto a empresas y tecnologías provenientes de Estados Unidos y China.
El plan contempla inversiones récord para impulsar la industria tecnológica europea, el fortalecimiento de infraestructuras digitales propias, una nueva legislación sobre semiconductores y la construcción de grandes centros de inteligencia artificial, con el objetivo de garantizar la autonomía tecnológica de los Estados miembros.
Según datos de la propia Comisión Europea, más del 60 % de las tecnologías y servicios digitales utilizados actualmente en la Unión dependen de proveedores externos. Además, el bloque destina cada año unos 264 mil millones de euros a la adquisición de productos y servicios digitales procedentes de terceros países.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que Europa no puede depender de otros actores para tecnologías esenciales que sostienen sectores estratégicos como la salud, la energía y los servicios públicos.
“Europa cuenta con el talento, la excelencia en investigación, la base industrial y el mercado único. Debemos convertir estas fortalezas en soberanía tecnológica”, sostuvo la funcionaria.
Nuevas reglas para la nube y la inteligencia artificial
Entre las principales iniciativas figura la futura Ley para el Desarrollo de la Nube y la Inteligencia Artificial (CADA), que establecerá requisitos más estrictos para la contratación pública de servicios tecnológicos.
La propuesta contempla que determinados contratos estratégicos prioricen soluciones desarrolladas íntegramente dentro de la Unión Europea, fortaleciendo la participación de empresas europeas frente a grandes proveedores internacionales que dominan actualmente el mercado global de servicios en la nube.
Asimismo, la legislación busca proteger sectores sensibles como la defensa, la energía y la sanidad, además de impulsar herramientas digitales europeas en áreas como mensajería y correo electrónico.
Europa apuesta por las gigafactorías de inteligencia artificial
La estrategia incluye la creación de “gigafactorías” de inteligencia artificial, grandes infraestructuras tecnológicas equipadas con decenas de miles de aceleradores avanzados para el entrenamiento de modelos de IA desarrollados en territorio europeo.
Estas instalaciones permitirán procesar y almacenar datos estratégicos dentro de la Unión, reforzando la seguridad tecnológica y la competitividad del bloque en un sector dominado actualmente por potencias como Estados Unidos y China.
Nueva ley de chips y expansión de centros de datos
Otro de los pilares del plan es una nueva legislación destinada a fortalecer la producción de semiconductores europeos, considerados esenciales para la fabricación de computadoras, teléfonos móviles, vehículos inteligentes y equipos industriales.
La Comisión también proyecta triplicar la capacidad de centros de datos en Europa durante los próximos cinco años. Para ello se crearán zonas especiales de aceleración que ofrecerán procesos administrativos simplificados y acceso preferencial a infraestructuras energéticas.
Las autoridades europeas indicaron que estas iniciativas estarán alineadas con los objetivos climáticos del bloque, promoviendo centros de datos más eficientes desde el punto de vista energético.
Bruselas centralizará compras tecnológicas
Como parte de la estrategia, la Comisión Europea asumirá un papel más activo en la adquisición de servicios digitales, centralizando compras de soluciones de nube, inteligencia artificial y software para las instituciones comunitarias y los países miembros.
La medida busca crear un mercado interno más sólido que permita a las empresas tecnológicas europeas ampliar su escala y competir en mejores condiciones a nivel global.
La vicepresidenta ejecutiva para la Competencia y la Transición Energética, Teresa Ribera, destacó que la digitalización y la transición energética deben avanzar de manera conjunta, mientras que la vicepresidenta para la Soberanía Tecnológica, Hena Virkkunen, calificó el paquete como un cambio estructural en la forma en que Europa afronta los desafíos tecnológicos del futuro.
“Es hora de que Europa tome el control de sus datos, de sus cadenas de suministro y de su futuro”, afirmó Virkkunen al presentar la nueva hoja de ruta tecnológica del bloque.

