
Así lo comunicó la Gobernación de Siirt, la provincia donde Levent Onder, el oficial fallecido, ejercía de segundo comandante de una brigada.
En otro caso, el coronel Birkan Coroz amenazó hoy con tirarse desde uno de los puentes sobre el Bósforo, en Estambul. Media hora después, el militar, acusado de participar en el golpe, depuso su actitud y fue detenido inmediatamente por la Policía.
Desde el pasado viernes, un gobernador de distrito y tres policías sobre los que había sospechas de haber participado en el golpe se han quitado la vida.
Dos de los agentes formaban parte de los miles de uniformados que han sido suspendidos de empleo como sospechosos de haber colaborado en la asonada o de ser seguidores de Fethullah Gülen, el clérigo islamista exiliado en Estados Unidos al que Ankara acusa de intentar derrocar al Gobierno.
Cuando se cumple una semana de la intentona, la cifra de fallecidos ha sido actualizada a 270, de los que 24 fueron participantes activos en el golpe. Murieron también 72 soldados y 5 policías que se enfrentaron a los rebeldes y 179 civiles. También hay 100 heridos en estado grave.
El Gobierno turco ha declarado el 15 de julio, cuando arrancó el golpe que terminó sofocado al día siguiente, como «Día de Conmemoración de los Mártires».
En la operación para eliminar a supuestos elementos «gülenistas» de la Administración, un total de 44.600 funcionarios (la mayoría de Educación) y más de 20.000 profesores de centros privados han sido suspendidos. También han sido arrestadas 10.410 personas, entre ellas un tercio de todos los generales de las Fuerzas Armadas.
