Por Ramón Mercedes
NUEVA YORK.- La violencia inició con fuerza en el subway de esta ciudad, con varios hechos de sangre en tan solo los pasados 20 días.
Un estudiante de medicina proveniente de Rusia empujó al azar al hispano Julio Figueroa, presuntamente dominicano de 72 años, a los rieles del tren 4 en la estación de la calle 161 en el Yankee Stadium-Bronx, quedando en estado crítico.
Otro hombre, de 35 años, fue empujado también al azar a la linea del tren R en dirección sur en la calle 3 en Sunset Park en Brooklyn. Sobrevivió y el agresor huyó, es perseguido por la Policía.
Un desconocido acuchilló en el rostro a un joven, de 17 años, en el tren 3 en la estación de la Tercera avenida con la calle 149, en El Bronx. Ocurrió porque el joven tropezó accidentalente con el agresor, que huyó y es perseguido
Una mujer armada con un cuchillo apuñaló a otra en la cara, de 57 años, en el tren 4 con destino a Brooklyn, cuando se aproximaba a la estación de la calle 42 en Manhattan. El hecho ocurrió luego de una discusión.
En la estación de Grand Central, Abdul Malik Little, de 46 años, fue apuñalado en el pecho tras una discusión por tener la música a alto volumen. El agresor fue apresado, acusado de intento de homicidio, agresión con agravantes y posesión ilegal de un arma.
Gary Grinshtein, joven de 27 años, fue arrestado como sospechoso de haberse baleado a sí mismo en la estación de la calle 57 con la 6ta. Avenida en Manhattan y luego haber engañado a la policía diciendo que otra persona le había disparado, desatando una persecución en vano.
El herido se adentró en una zona restringida de la estación donde se disparó a sí mismo tras una discusión con un familiar. Luego los investigadores determinaron que el balazo se lo había infligido él mismo. Fue arrestado y acusado de denuncia falsa, posesión ilegal de arma de fuego, imprudencia temeraria y allanamiento de morada.
La violencia es constante en el transporte público de NYC. En general hay frecuentes accidentes y ataques aleatorios que mezclan varios problemas con los que la ciudad ha estado luchando durante años, como “la indigencia, inmigración y el abuso de sustancias“.
