Volcán de Guatemala recobra normalidad pero persiste amenaza de erupción

GUATEMALA- AF- El volcán Pacaya de Guatemala recobró su normalidad este domingo, pero persistía la amenaza de una nueva erupción violenta tras la fuerte actividad registrada el jueves, que dejó dos muertos, tres desaparecidos y miles de damnificados.

“El boletín hecho a las 06H00 de este domingo (12H00 GMT) indica que la actividad (del volcán) es considerada dentro de los parámetros normales de su evolución”, dijo a la AFP un experto del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología.

No obstante, aclaró que seguía existiendo “la probabilidad de una reactivación (en los próximos días), por eso hay que estar atentos a la evolución” que tenga el volcán, de 2.552 metros de altura y ubicado 50 km al sur de la capital.

El experto dijo que el monitoreo de la activicad del Pacaya determinó que continuaban explosiones dentro del cráter y emanaban dos flujos de lava, pero dentro de límites normales.

El director del Instituto, Freddy Sánchez, advirtió que es “muy posible que pueda haber otras explosiones violentas en los próximos días”.

El volcán mantiene constantes explosiones acompañadas de salida de material incandescente que se dispersa en la zona, en tanto la ceniza se eleva en una columna de 300 metros, mientras que el jueves alcanzó los 1.000 metros de altitud.

El volcán Pacaya, el más activo de Centroamérica, ha mantenido una actividad constante durante 49 años en Guatemala, según registros del Instituto, pero sólo en seis ocasiones ha dado muestras de gran poder.

Debido a la actividad volcánica, el presidente Álvaro Colom ordenó el cierre del aeropuerto internacional de la capital hasta nuevo aviso y decretó el estado de calamidad pública en tres departamentos, el cual amplió a nivel nacional el sábado por la primera tormenta tropical de la temporada, Agatha, que se degradó este domingo a depresión tropical.

Por los dos fenómenos también están suspendidas las clases escolares en todo el país.

Datos oficiales indican que la tormenta tropical ha dejado 13 muertos y 24 desaparecidos, mientras que la erupción se saldó con dos muertos y tres niños desaparecidos.

Tanto la tormenta como la erupción también han obligado a la evacuación de 80.000 personas.

La actividad del Pacaya inundó de cenizas a buena parte del país, incluida la capital, que se convirtió en una inmensa playa debido a la gruesa capa de sedimentos que cubrió sus calles.

La violenta erupción del jueves mató a un periodista (víctima de rocas que le cayeron mientras cubría los hechos) y otro hombre murió el viernes al caer del tejado de una escuela cuando limpiaba cenizas del volcán.