Miguel Cruz Tejada
Los activistas verdes, bajo el intenso frío y fuertes vientos de ayer domingo, estuvieron por espacio de unos 20 minutos frente al histórico templo y luego se dispersaron.
Mónica Zapata, una de las activistas que dirigió la protesta, dijo que el mensaje de la Marcha Verde, llegó al pueblo tanto dentro como fuera de la catedral, cumpliendo la misión y el objetivo de denunciar a los ladrones y corruptos del Gobierno.
Zapata, dijo que fueron interceptados a la puerta de la catedral poco antes de las 2:00 de la tarde, por espalderos de la Primera Dama, quienes les advirtieron que para entrar, tenían que despojarse de los atuendos verdes o no iban a entrar.
Se produjo un escarceo a la entrada y policías de Nueva York, se negaron a actuar, explicándoles a los guardaespaldas que no estaban violando ninguna ley por lo que podían ser arrestados o expulsados de la catedral.
Los activistas, accedieron a quitarse las gorras y los gorros, pero se quedaron con los atuendos verdes y entraron al templo, donde según un video en vivo transmitido en facebook por Zapata, los de la seguridad continuaron en apariencia, presionando para que no hubiera protesta.
Zapata dijo que no fueron movidos del frente de la catedral y que decidieron irse al poco rato porque la meta se cumplió.
La activista agregó que “no nos pudieron sacar, estuvimos ahí hasta que se terminó la misa”.
Zapata reiteró que la seguridad les exigió que con ese color, el verde, no podíamos estar en la misa.
“Cuando les dijimos que no nos íbamos a ir de la catedral, buscaron a la policía”, dijo.
“Ya dentro de la catedral, nos rodearon como diez de ellos, algunos se sentaron en los mismos bancos que nosotros, metiéndonos presión, pero nos mantuvimos firmes”, añadió Zapata.
“Ellos y algunos policías, nos miraban como si fuéramos criminales”, dijo.
