
Tras calificar de «correcta» la presencia militar alemana en Afganistán, Westerwelle aseveró que los soldados alemanes no pueden permanecer «por tiempo indefinido» en ese país asiático.
El ministro advirtió que la situación en Afganistán sigue siendo crítica, aunque destacó algunos progresos en ámbitos como el desarrollo económico o la escolarización de niñas. El entrenamiento de policías y soldados afganos permitió además superar el objetivo de los 300 mil efectivos mucho antes de lo previsto, añadió.
La Cámara de Diputados, Bundestag, tiene que decidir en enero sobre el futuro del mandato para el contingente militar alemán en Afganistán. Actualmente, Alemania tienen desplegados en el norte de ese país unos 5 mil soldados.
La oposición socialdemócrata acusó a Westerwelle de generar «inseguridad y confusión» por haber propuesto ya tres diferentes fechas para el comienzo del repliegue.
Según afirma la agencia de noticias DPA, este grupo político desea que la retirada de Afganistán comience ya a mediados del año que viene.
