Gobiernos y líderes de América Latina expresaron este sábado diversas posturas —desde respaldo hasta condena— tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, en medio de una creciente escalada militar en Medio Oriente.
Mientras Washington anticipa varios días de operaciones y no descarta un cambio de régimen en Teherán, las capitales latinoamericanas reaccionaron en función de sus alineamientos diplomáticos y políticos.
Cuba condena los ataques
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que los bombardeos “arruinan por segunda ocasión los esfuerzos de la diplomacia en relación con la cuestión nuclear” y advirtió que ponen en riesgo la paz regional e internacional.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla calificó las acciones como una “flagrante violación del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU”.
Argentina respalda las acciones militares
En contraste, el presidente de Argentina, Javier Milei, ordenó elevar el nivel de seguridad a “alto” en todo el territorio nacional y reforzar la custodia de objetivos sensibles y representaciones diplomáticas.
La Cancillería argentina expresó que “valora y apoya” las acciones conjuntas de EE.UU. e Israel, argumentando que buscan neutralizar la amenaza que representa el régimen iraní. El posicionamiento se da en un contexto histórico marcado por el atentado contra la AMIA en 1994, por el cual la justicia argentina ha señalado a exfuncionarios iraníes.
Venezuela lamenta la vía militar
El Gobierno de Venezuela expresó que se haya optado por la vía militar en medio de negociaciones y advirtió sobre una “peligrosa e impredecible escalada”. La Cancillería venezolana también criticó las represalias iraníes contra objetivos en la región.
Colombia critica a Trump
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, señaló que Donald Trump “se ha equivocado” y defendió la paz como causa común de la humanidad. No obstante, reiteró su postura contra la proliferación de armas nucleares.
Petro también cuestionó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu por las víctimas civiles en ataques recientes.
Llamados a la moderación y al diálogo
Países como Perú, Guatemala, Chile, México, Brasil, Honduras, Bolivia y Uruguay manifestaron preocupación por la escalada y exhortaron a privilegiar la vía diplomática.
En varios casos, las cancillerías activaron protocolos de protección consular y recomendaron a sus ciudadanos evitar viajes a la región o mantenerse en lugares seguros.
Brasil condenó explícitamente los ataques, señalando que ocurrieron en medio de negociaciones en curso, mientras México hizo un “llamado urgente” a no escalar el conflicto.
Un escenario regional polarizado
Las reacciones reflejan un mapa diplomático diverso en América Latina: desde el respaldo explícito de Argentina, aliado cercano de Washington, hasta la condena frontal de Cuba y las críticas de Colombia, pasando por posiciones intermedias que apelan al diálogo y la moderación.
En un contexto de alta tensión internacional, la región observa con cautela el desarrollo del conflicto, consciente de que una mayor escalada podría tener repercusiones económicas, energéticas y de seguridad a nivel global.
