
«Debe haber responsables para estos crímenes», agregó en un comunicado.
«Los ataques a civiles constituyen violaciones inaceptables a las leyes humanitarias», afirmó, aludiendo igualmente a «recientes bombardeos ciegos por partes de fuerzas gubernamentales y los grupos de oposición y a prácticas terroristas empleadas por grupos extremistas».
Ban llamó a las partes beligerantes en Siria a «comprometerse nuevamente y con urgencia en el cese de las hostilidades».
Pidió asimismo al Grupo Internacional de Apoyo a Siria, en especial a sus dos copresidentes, Estados Unidos y Rusia, a «ejercer presión sobre todas las partes involucradas para poner fin a los combates y garantizar que se lleven a cabo investigaciones creíbles sobre incidentes como el ataque al hospital Al Quds».

