Pekín / Ciudad de Panamá.– China advirtió este martes a Panamá que podría enfrentar un “alto precio” político y económico luego de que el Tribunal Supremo panameño anulara el contrato que permitía a la empresa CK Hutchison, con sede en Hong Kong, operar dos puertos estratégicos en el Canal de Panamá.
La Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Gobierno chino calificó la decisión judicial como “absurda, vergonzosa y patética”, y aseguró que Pekín defenderá los derechos e intereses de las empresas chinas afectadas.
La semana pasada, la máxima corte de Panamá dejó sin efecto los contratos otorgados desde la década de 1990 a Panama Ports Company, filial de CK Hutchison, para la operación de los puertos de Balboa y Cristóbal. La decisión afecta directamente la propuesta de venta de estos activos como parte de una operación global valorada en US$ 23,000 millones, que involucra 43 puertos en 23 países y que sería liderada por un consorcio encabezado por BlackRock y Mediterranean Shipping Company (MSC).
Impacto geopolítico y comercial
El fallo judicial, sustentado en supuestas violaciones constitucionales y consideraciones de interés público, ha sido interpretado por analistas internacionales como una victoria para Estados Unidos, en medio del creciente pulso geopolítico con China por el control de rutas comerciales estratégicas.
En un comunicado difundido en redes sociales, la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao afirmó que la sentencia “ignoró los hechos, violó la confianza y dañó gravemente los derechos e intereses legítimos de las empresas de Hong Kong y China”.
“China cuenta con los medios, las herramientas y la capacidad necesarias para defender un orden económico y comercial internacional justo y equitativo”, señaló el organismo, advirtiendo que si Panamá “insiste en actuar de esta manera, pagará sin duda un alto precio, tanto política como económicamente”.
Aunque no mencionó directamente a Estados Unidos, el comunicado acusó a “algún país” de utilizar tácticas intimidatorias para imponer su voluntad, y aseguró que Panamá habría “sucumbido voluntariamente” a ese poder hegemónico.
Por su parte, CK Hutchison sostuvo que la decisión del tribunal panameño es incompatible con el marco legal bajo el cual ha operado los puertos durante décadas, y dejó abierta la posibilidad de recurrir a instancias legales internacionales.
