Fráncfort del Meno.– La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advirtió que el mundo enfrenta un escenario de alta incertidumbre económica ante la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio.
Durante un discurso pronunciado este miércoles, la funcionaria señaló que la economía global atraviesa un momento complejo, marcado por la falta de claridad sobre la evolución del conflicto en Irán.
“Nos encontramos de nuevo en un mundo diferente, cuyos contornos aún no están claros. Nos enfrentamos a una profunda incertidumbre sobre la trayectoria de la economía”, expresó.
Lagarde indicó que, aunque no es posible prever cómo evolucionará la guerra, el Banco Central Europeo cuenta con herramientas para responder a sus efectos, basándose en su estrategia de política monetaria.
Crisis energética sin precedentes
La presidenta del BCE recordó que la actual situación ha sido calificada como la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial, según organismos internacionales.
Explicó que los ataques a infraestructuras energéticas en la región han reducido las posibilidades de una rápida normalización del mercado, lo que incrementa los riesgos para la economía global.
Asimismo, advirtió que las reservas mundiales de petróleo se están reduciendo, mientras que el impacto de la interrupción del suministro comenzará a sentirse con mayor intensidad en los próximos días.
Riesgos para la inflación y la economía
Lagarde señaló que, si la crisis se mantiene contenida, su impacto sobre la inflación podría ser limitado. Sin embargo, alertó que, si se intensifica o se prolonga, los efectos podrían trasladarse con mayor rapidez a los precios y al crecimiento económico.
Afirmó que el Banco Central Europeo dispone de distintos escenarios y mecanismos de respuesta, lo que le permite actuar con flexibilidad ante un entorno de mayor incertidumbre.
“No actuaremos hasta contar con información suficiente sobre la magnitud y persistencia del impacto, pero la indecisión no nos paralizará”, aseguró.
Compromiso con la estabilidad
La titular del BCE reiteró que el objetivo principal de la institución es mantener la inflación en torno al 2 % a mediano plazo, destacando que este compromiso se mantiene firme pese al contexto internacional.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente tensión en Oriente Medio, que ha generado volatilidad en los mercados energéticos y preocupación a nivel global por sus posibles efectos económicos.
