
En una sorpresiva decisión en el juicio más importante sobre abusos sexuales en el seno de la Iglesia celebrado en Francia, el tribunal de Lyon sentenció a Barbarin a una pena de seis meses de prisión suspendida por no denunciar los hechos en el periodo comprendido entre julio de 2014 y junio de 2015.
Las supuestas víctimas del sacerdote Bernard Preynat dijeron que Barbarin y otras autoridades eclesiásticas encubrieron al cura durante años, pero algunas de las acusaciones habían prescrito e incluso las víctimas esperaban que el cardenal fuese absuelto.
La fiscalía también se mostró contraria a una condena, alegando que no había motivos para demostrar una infracción legal.
El cura confesó haber abusado de miembros de los Boy Scouts en las décadas de 1970 y 1980 y será juzgado por separado.
