Dominicano asesinó compatriota porque supuestamente lo “delató” con el jefe

De Miguel Cruz Tejada

Jovanny-Paulino.jpgNUEVA YORK,- El dominicano Jovanny Paulino de 25 años de edad, acusado de asesinar por la espalda a puñaladas a su compatriota Pedro Miguel Payero Valerio de 22, quien era su compañero de trabajo en un supermercado de Harlem, confesó a la policía que lo mató, porque la víctima, supuestamente lo “delató” con el jefe.

Ambos dominicanos trabajaban en el supermercado empacando frutas en bolsas plásticas. La familia de la víctima dijo que Paulino asesinó a Valerio “por envidia”.

Paulino, provocó una discusión con Payero el 11 de enero y se enfrentaron a los puñetazos. Los parientes del occiso, dijeron que su familiar venció al matador, lo que encolerizó aún más al acusado.

Posteriormente, Paulino asechó que Valerio saliera del trabajo y lo emboscó en la calle 132 y la Duodécima Avenida, donde asesinó a la víctima usando un cuchillo de seis pulgadas.

La policía dijo que le dio una estocada en el costado derecho, atravesándole el corazón.

Valerio expiró en el hospital Saint Lukes, donde fue ingresado de emergencia.

Miguel Payero, padre de la víctima, dijo que está devastado, luego de regresar de la República Dominicana donde sepultó a su hijo.

“Siento un gran dolor. Esta era la última cosa que yo jamás podía esperar, tener que enterrar a mi hijo y que fuera asesinado con tanta violencia”, añadió el papá del fallecido.

Dijo que no había justificación alguna para que Paulino matara a su hijo. Lo describió como un buen hijo y un hombre dedicado al trabajo y que no buscaba problemas con nadie.

La víctima era estudiante de informática en una universidad de Manhattan. “Sólo quiero que Dios haga justicia, no quiero nada más que eso. Quiero que el asesino pague por este crimen, aunque nada va a recuperar la vida de mi hijo. Toda la familia está destrozada”.

Paulino, quien no tenía antecedentes penales, se entregó voluntariamente a la policía a través de un abogado.

Pero se declaró “no culpable” de los cargos de homicidio y asalto y está recluido en la cárcel de Rikers Island en Queens.

Su abogado, Oliver Storch, dijo que Paulino es un residente permanente legal y un trabajador que estaba viviendo el sueño americano, pero “ahora está viviendo una gran pesadilla”.

Añadió el jurista que Paulino “seguirá adelante para enfrentar las acusaciones en la corte adecuada”.