Dominicano condenado a 16 años en Boston acusado de secuestro en el 2012

Dominicano condenado a 16 años en Boston acusado de secuestro en el 2012Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK,-Julio González, un dominicano que se declaró culpable de participar en un secuestro en el 2011, fue condenado a 16 años en la cárcel, más otros tres en libertad condicional.

González, de 30 años de edad, admitió su responsabilidad en el rapto de un hombre en noviembre del 2014, después de un acuerdo con los fiscales.

Formó parte de un grupo de secuestradores liderado por Alfred Vásquez. Los fiscales dijeron que el 30 de enero del 2011, González, Vásquez, Edgar Acevedo, Alberto Moreno y Deborah Torres, todos dominicanos y residentes en Lawrence (Massachusetts), secuestraron armados de pistolas un hombre en una calle del barrio Jamaica Plain en Boston.

A través de Vásquez, la banda exigió un rescate de $100.000 dólares para liberar a la víctima, pero el raptado fue rescatado junto a William Ayala, cinco días después.

Los secuestradores fueron identificados por sus huellas dactilares y pruebas de ADN.

González es el segundo miembro del grupo criminal condenado a la misma pena que su cómplice Acevedo, sentenciado en marzo de este año.

El dominicano también se declaró culpable de conspiración  para cometer secuestro, delito que acorde con las leyes estatales de Massachusetts, conlleva una pena de cadena perpetua. El acuerdo con la fiscalía lo salvó de pasar el resto de su vida detrás de los barrotes.

La fiscal federal en Boston Carmen Ortiz dijo en un comunicado que el grupo fue arrestado en una investigación de dos años en la que participaron el FBI, la Policía Estatal de Massachusetts y otras agencias de la ley.

Los dominicanos secuestradores son sindicados además como miembros de pandillas callejeras y violentas que operan en ciudades de Nueva Inglaterra.

Calificándolos como “joloperos”, un spanglish dominicano que en Estados Unidos significa atracadores, los gangueros suelen secuestrar a narcotraficantes por los que piden grandes sumas de dólares, drogas o ambos pagos.

Utilizan las llamadas “casas de seguridad” para mantener a los cautivos y utilizan también técnicas avanzadas como GPS para seguir los pasos y ubicar a sus víctimas, antes de los secuestros.

En ocasiones, dice el comunicado de la fiscalía, utilizan cómplices en la República Dominicana para que reciban el dinero de los rescates.